precauciones.
Una semana después de llegar a su casa; se levantó una mañana y descubrió que su pene estaba lleno de unas manchas verdes y moradas.
Horrorizado, se va a ver al médico inmediatamente.
El doctor le ordenó unas pruebas y después le dice: Le tengo
malas noticias:
- Usted está infectado por el virus de Mongolia.
Es extremadamente raro y lo siento, pero no hay cura. Vamos a tener que amputarle el pene.
El hombre grita invadido por el horror:-¡Nooooo! ¡Quiero una segunda opinión!
El doctor le dice:
-Bueno, es su decisión, pero le aseguro que la amputación es la única solución.
Al día siguiente el hombre se busca un doctor chino.
El doctor lo examina y proclama:
-¡Ohhhh!!!!!... Vilus de Mongolia. Muy lala enfelmedad.
-Sí.....Sí.... Ya eso lo sé; pero... ¿QUÉ PUEDE HACER UD??? EL DOCTOR QUIERE AMPUTARME EL PENE!!!
El doctor chino se ríe, moviendo la cabeza:
-¡ESTÚPILO DOCTOL! ¡SIEMPLE QUELEL OPELAL PALA SACALE MÁS PELAS! ¡ESTO NO NECESITA OPELAL!
-¡Gracias a Dios!!!!!! -Contesta el paciente, agradecido y feliz.
-NO SE PLEOCUPE -dice el doctor:
A VEL ... SALTE...
SALTE...
SALTE....
SALTE....
SALTE....
SALTE....
_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:
Matrimonio sin broncas
Una pareja fue entrevistada en un programa de televisión porque estaban casados desde hacía 40 años y nunca se habían peleado.
El periodista, lleno de curiosidad, pregunta al marido:
Pero ustedes, ¿nunca han discutido?
'No', respondió el marido
¿Y cómo es eso?
Cuando nos casamos mi mujer tenía una yegua que apreciaba muchísimo, era lo que mas quería ...
Era la criatura que ella más mimaba en la vida.
El día de nuestra boda fuimos de luna de miel en nuestro Carruaje tirado por la yegua.
En el camino hacia nuestro destino la yegua tropezó. Mi mujer le dijo con voz firme a la yegua: UNO.
A mitad de nuestro destino la yegua tropezó de nuevo. Mi mujer miró a la yegua y dijo: DOS.
Al llegar a nuestro destino nuevamente la yegua se tropezó, y mi mujer bajó y le dijo: TRES.
Acto seguido sacó la pistola y le pegó cinco tiros a la yegua.
'Yo totalmente sorprendido y molesto le recriminé:
¡Hija de la chingada, asesina, por qué has matado a la yegua eres una pendeja, una estúpida!
Mi mujer me miró fijamente y me dijo: 'UNO'
Y desde entonces no HAY PEDO ENTRE NOSOTROS



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